pedrolamart
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Gracias a ti. Hoy, como estamos en un foro de ajedrecistas, edito un soneto sobre un reto: ¡JAQUE MATE! Almudena me emplaza a este reto: Jugar al ajedrez, con movimientos, que conformen los versos y argumentos, de sagaz y magnífico soneto. sin rehusar al juego, lo acometo, me concentro en profundos pensamientos, métrica, rima y rítmicos acentos y consigo el poema, claro y neto. Con lucha encarnizada de trebejos, caballeros y alfiles de alma altiva; torres con protectores paramentos, enrocan a mi rey, que otea lejos y, con astuta y lúcida inventiva, le doy mate, en catorce movimientos.
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Ya estamos casi en Navidad. Por ese motivo inserto este micro, a ver si os gusta: SU MEJOR NAVIDAD La nieve sepultaba su cuerpo sin vida. Entre las sombras del sórdido callejón, adivinó sus ojos abiertos, sus pestañas congeladas y una postrera lágrima condensada en su rostro. El mendigo se sintió libre de hambre y frío. Pensó, mientras ascendía su espíritu, que aquella blanca Navidad, había sido la mejor.
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LA LÁgrima Cual vitalista seísmo, que estremece las entrañas, las emociones transitan, por los tejidos del alma. Una lágrima afligida o de feliz esperanza, es tristeza y alegría, en una misma sustancia. Como perla transparente que segrega la añoranza, es un íntimo quejido líquido, que se derrama. La lágrima es una gota de esa lluvia soterrada y es el bálsamo agridulce, que alivia de la nostalgia. Desahogo de las penas y emoción ilusionada; sentimiento incontenible... ¡grito elocuente del alma!
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Suele ocurrir que nos avergüence dejar caer una lágrima, sobre todo a los hombres; sin embargo, la expresión del sentimiento más profundo no debe reprimirse . Al fin y al cabo ¿qué es una lágrima? Abrí un subforo para poesía y dejar este para relatos y cuentos; pero me parece que no habeis entrado en ese nuevo subforo, en el que ya publiqué un poema. A propósito de tu micro relato, pondré un poema sobre qué es la lágrima (en el subforo poesía). Os animo a seguir escribiendo en este hilo y a entrar y escribir también en el otro. Me parece un muy buen texto el tuyo, Luis. Te felicito. Un cordial saludo.
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Gracias a ti, amigo. Editaré alguna cosilla más. Un saludo cordial.
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Gracias por compartir este bello poema. ¡Claro que seguiremos escribiendo y espero que se nos unan algun@s más. Acabo de abrir otro hilo, exclusivo para poesía, con uno de mis poemas. Este hilo, si os parece, lo podemos dejar para relatos y cuentos.
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Un poema magnífico. Yo también suelo hacer alguna poesía, pero admiro a quien como tú la hace con versos libres; yo soy más clásico, porque me siento incapaz de hacer música sin usar el ritmo de la métrica y la rima. Te felicito.
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He abierto este hilo sólo para Poesía, el otro podemos dejarlo para Relatos y Cuentos. A ver si os gusta: PRENDIDO DE TU AMOR Nuestro amor es del color que contiene los matices de la luz en refracción. Es el blanco de azahar, es el blanco de la paz; es albor que transfigura mi constante progresión, generando la emoción, de estar mi alma con la tuya, en perfecta comunión. Los sonidos me resuenan con los ecos de tu nombre, en un ritmo que me enerva, me subyuga y me sumerge, en océano de pasiones que a mi ánimo enternece. Tu cuerpo sabe a agua pura; a jalea, canela y miel; a aromas de ternura, a tomillo y a laurel. Hueles a esencia de hembra, a candela que me quema, que me excita y que me abrasa, que me funde con tu alma, en profunda percepción, de armonía y creación. Es el tacto de tu piel liviano como la seda; es vibrar que me penetra, hasta el fondo de mi ser. Y como de tu ser mi ser recibe el aliento con que mi alma vive, siendo de mi vida la razón, mis sentidos sólo perciben el sentir inefable de tu amor.
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Pues sí, es precioso. Deberías escribir más. Te felicito. Un saludo.
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Muchas gracias, Jorge. Me alegro de que te haya gustado. Respecto a la pregunta que me haces, no he investigado nada sobre este tema; pero es así como me imagino una supuesta abducción. Un cordial saludo.
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Es un magnífico relato. Te felicito. Espero que a Sergei se le cayera "la colita" por las radiaciones, en justo castigo. Me ha encantado, Yolanda; tu texto tiene fuerza y calidad. Ha sido un placer leerte. Un cordial saludo.
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Bueno, pues si quereis leer un texto que acabo de poner en "Café Universal", titulado "Abducción", me gustaría que me hicieseis saber qué os ha parecido y que os animeis a escribir algo. Un saludo.
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Como os prometí, hoy voy a inaugurar este espacio con uno de mis textos. En atención a Yolanda 80, que dice que le gustan en especial los relatos de ciencia ficción, comenzaré con este: ABDUCCIÓN Acodado en el pretil de la terraza, el hombre contemplaba una amplia vista. Desde la loma en la que se ubicaba la villa, una gama de sombras y luces multicolores trazaban las calles y marcaban los hitos históricos y monumentales de la ciudad. Era una noche clara. La Luna relucía, cerca ya de su ocaso, y el cielo se veía grávido de estrellas. Aspiró con fruición un aire puro, calado de olor a azahar, que venía del huerto cercano. Casi era ya el alba y, antes de echarse a dormir en una blanda y ancha, pero desierta cama; había resuelto serenar su espíritu y gozar de una paz que no tenía desde hacía mucho tiempo. Todo estaba en callada calma. Mas, a medida que pasaba el tiempo, sus sentidos se adaptaban y percibían los tenues sonidos de la noche y las formas que las sombras, con sutiles y variados tonos pardos y grises, dejaban entrever. Pudo oír un suave reptar entre la hojarasca del suelo del jardín, el ulular de la lechuza y los zumbidos de los insectos; algún ladrido lejano y el familiar rumor del tráfico, muy apagado por la distancia. Bebió un sorbo de gin-tonic y gustó de su frescor con un ligero sabor a limón: le gustaba, amén de remojar la rodaja, añadir unas gotas de su zumo. Dio unos pasos hacia la mesa de hierro forjado, posó el vaso sobre su tapa de mármol y se dejó caer en un sillón, también de hierro, con sendos cojines en el asiento y el respaldo. En verdad se sentía cansado. La jornada había sido agotadora con un ir y venir trepidante, supervisando hasta los nimios detalles de cada uno de los departamentos. Sólo si demostraba a los norteamericanos que las instalaciones de la fábrica eran de lo más avanzadas y que contaba con el personal más cualificado, se podría ultimar la operación. Aquel contrato era la única solución para encarar con posibilidades de éxito la crisis en la que estaban sumergidos. Confiaba en la maquinaria, nueva y de última generación, pero temía algún fallo humano debido a la tensión del momento. Contempló reflejado en la vidriera el rostro de un hombre avejentado, con los ojos hinchados y enrojecidos, la tez gris y las canas que ya se extendían por las sienes. Sólo tenía cuarenta años y aparentaba haber pasado los cincuenta. - Juan- se dijo en un susurro- ¿Qué has hecho de tu vida? Hizo pasar por su mente los recuerdos inconexos e imprecisos de los últimos quince años, en un vano intento de averiguar cómo había llegado a aquella situación. -¡Dios! ¿Qué he hecho mal?- dijo en voz alta, con un rictus de amargura. Suspiró y alargando el brazo tomó el vaso y dio un largo sorbo de aquél líquido, tan agridulce, como su ánimo. En su fuero interno sabía que aquel estado de ansiedad en el que se encontraba era pasajero; siempre se había repuesto con rapidez de todas las contrariedades que el mundo de los negocios le había deparado y aquella ocasión no iba ser distinta. Sólo que, a solas, se permitía aquella debilidad, como una liberadora válvula de escape. Un perro cercano comenzó a aullar de manera frenética y acto seguido un coro de ladridos vino a romper la paz a aquellas altas horas de la madrugada. Los aullidos se hicieron cada vez más desenfrenados y le hicieron volver a la realidad, perdiendo la concentración. Se incorporó del sillón y se acercó a la balaustrada para ver si averiguaba el motivo de aquella algarabía, cuando, de pronto, la mudez se hizo total. La jauría había callado y ya no se oía el ruido del tráfico ni los ecos de la madrugada. Se le antojó que tan repentino silencio no era natural. Miró el vaso y se apercibió de que el líquido se movía en ondulantes vibraciones; sin embargo, no había viento e, incluso, la tenue brisa dejó de acariciar la piel de su rostro. Extrañado puso atención al más leve rumor. No se oía nada. Parecía que todos sus sentidos se hallaban en suspenso. Entonces, notó un hondo zumbido, mas no lo percibió con sus oídos: retumbaba sordamente en su cerebro. Miró al cielo y quedó petrificado. Vio como, en un instante, una nube tomaba forma a unos cien metros sobre su vertical. Aquella nube se materializó de la nada; apareció por sí, como por generación espontánea o como si viniese de otra dimensión. De improviso, las luces de la casa se apagaron y la ciudad se sumió en negras sombras. El apagón fue total. La nube radiaba una débil luz azulada, como si estuviese cargada de electricidad estática. Pasmado vio, velada entre jirones de niebla, una gran nave que, con mesurado movimiento y sin ruido alguno, iba tapando a las estrellas. Su forma era lenticular y sus bordes rielaban con reflejos metalizados. Era tan grande y de tal forma, que asemejaba a una moderna ciudad. Tenía volúmenes anexos unos a otros, parecidos a rascacielos, cuyo trazado sugería calles, avenidas y pasajes a distinto nivel. Constantes arcos voltaicos saltaban entre sus aristas, brindando un espectáculo sobrecogedor. Aquella inmensa masa estaba horadada por miles de ventanales, de los que salía una luz difusa. Unas luces que se perdían y aparecían entre aquel extraño vapor, que envolvía a la nave y se adhería a su fuselaje, como pegajosa tela de araña. De repente, el corazón le saltó con violencia en su oprimido pecho, al que le faltaba ya el aire para respirar. Vio, recortadas por la luminiscencia de los ventanales, las siluetas de toda una multitud de seres que le miraban con una fijeza hipnotizadora. Sintió que aquellas miradas traspasaban todas sus barreras y hurgaban en su mente con la mayor libertad, al tiempo que quedaba impotente para moverse o pensar. De pronto, un haz de luz calló sobre él con contundencia casi sólida. Su brillo cegador se mantuvo unos segundos y, cuando al fin se apagó, Juan había desaparecido dejando una sombra, que señalaba el sitio que ocupó instantes antes. Fue tan fuerte la radiación, que su silueta quedó marcada en los hierros del sillón y en las losetas del suelo de la terraza. De repente, nube y nave desaparecieron y todo volvió a la normalidad.
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Muchas gracias por vuestra bienvenida. En el transcurso del día de hoy, buscaré ese subforo y pondré algún texto. Saludos.
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Mi nombre es Pedro y acabo de entrar a los foros por primera vez. Os diré que me gusta jugar al ajedrez, pero soy muy novato; espero aprender aquí. Soy natural de Jaén, aunque vivo en Málaga desde hace tanto tiempo, que en realidad me considero malagueño. Como he dicho antes, acabo de entrar a los foros y no sé sobre qué temas se postea; me encanta la literatura y hago mis pinitos en relatos, artículos y poesía, si hubiese algún foro de literatura publicaré algunas de mis humildes creaciones. Espero disfrutar de vuestra compañía y os ofrezco mi amistad. Un cordial saludo a tod@s.